Esta fue una de esas ocasiones en que el tiempo nos impidió llevar a cabo la salida que estaba planteada, aunque es de justicia decir que no sólo influyó la climatología, también tuvieron algo que ver las zapatillas Victoria® de un par de participantes y los pantalones chinos y camisas de domingo de otros, para subir a la Pedriza, y con una previsión de lluvias alta...
Visto lo visto, la alternativa fue realizar algo más digno de Mrs. Daisy, ejecutar un paseo dominical de después de misa, por el Monte de Valdelatas, cerca de la Universidad Autónoma de Madrid, por las pistas que trascurren bajo sus pinares.
Fue un paseo cómodo y bajo un par de fuertes trombas de agua que eludimos bajo los árboles como pudimos, cruzamos un arroyo, y encontramos una zona con mesas de madera a modo de merendero donde paramos a degustar nuestras viandas y el fantástico pollo empanado del hermano de JC, ya dentro de los límites municipales de Alcobendas.
Regresamos a la estación de Cercanías de Cantoblanco, donde disfrutamos de unos minutos de exposición al sol para después volver a la gran urbe.
Visto lo visto, la alternativa fue realizar algo más digno de Mrs. Daisy, ejecutar un paseo dominical de después de misa, por el Monte de Valdelatas, cerca de la Universidad Autónoma de Madrid, por las pistas que trascurren bajo sus pinares.
Fue un paseo cómodo y bajo un par de fuertes trombas de agua que eludimos bajo los árboles como pudimos, cruzamos un arroyo, y encontramos una zona con mesas de madera a modo de merendero donde paramos a degustar nuestras viandas y el fantástico pollo empanado del hermano de JC, ya dentro de los límites municipales de Alcobendas.
Regresamos a la estación de Cercanías de Cantoblanco, donde disfrutamos de unos minutos de exposición al sol para después volver a la gran urbe.